viernes, 19 de junio de 2009

Breve alcance: La Mujer y el Amor en la sociedad actual


Antecedentes:

El instinto de supervivencia, esta presente tanto en los hombres como en las mujeres, ya que bajo la condición de animales, luchamos en este planeta para sobrevivir; al igual que serpientes y leones, tenemos que comer, tenemos que resistir a los embates de la naturaleza, soportar la lluvia, heladas, desastres, etc.

Eso nos convierte en una especie más de los animales que habitan en el globo. Ese instinto nos ha guiado a través de la historia haciéndonos sobrevivir mal que bien de una u otra manera.

Pero lo interesante del caso es que ese instinto ha ido evolucionando con el tiempo, el hecho de ser animales racionales nos ha separado del resto de las especies, el desarrollo de nuestro cerebro, la maduración de nuestros órganos nos ha ido confiriendo una calidad especifica de animales pensantes, capaces de organizarse y de asociarse por el bien común.

En épocas PRE-históricas, el papel principal de la mujer en las organizaciones sociales era básicamente reproductor y del cuidado de nuestra especie. Es cierto que también realizaban labores domesticas, pero básicamente su papel principal era mantener con vida nuestra presencia en este mundo. Su importancia radicaba en la fertilidad y en que de ellas dependía la permanencia de la casta o tribu a través del tiempo.

El hombre por otro lado tenia la misión de brindar seguridad a la tribu, y de asegurar su subsistencia (casar, recolectar, cultivar, etc.). De ahí que la modelación del instinto femenino a través del tiempo fuese la búsqueda de la seguridad ante todo. Seguridad en el sentido de que es aquel hombre el cual va a traer alimento a sus crios, aquel que recolectara, aquel que cazara y brindara seguridad para su posterior subsistencia.

Las mujeres veían en el hombre de la tribu, cualidades que consideraban importantes para asegurar la subsistencia de ellas y de sus crios, el más fuerte y rápido, el más sabio, el mejor cazador, etc. Eran valores a tomar muy en cuenta antes de decidir con quien reproducirse.

El amor por esa entonces no era un factor fundamental para entablar una relación de parentesco, o mejor dicho no se tomaba en cuenta simplemente. El Cerebro emocional del ser humano no se había desarrollado mucho,primaba el instinto de supervivencia como instinto básico que regia las desiciones tomadas por hombres y mujeres. Mucho tiempo después se fue desarrollando, poco a poco el cerebro emocional y el racional. Este ultimo con mayor rapidez ya que se nesecitaba aprender cada día mas el cómo ahorrar recursos.

Han pasado más de mil anos de aquella entonces, y el hombre ha hallado nuevas formas de organización, nuevas formas de ahorro de recursos, nuevos paradigmas son incorporados, y otros derogados. Se ha gestado una sociedad, como nuevo paradigma de organización social.

Si hacemos un paralelo de nuestra sociedad actual y las organizaciones humanas de la PRE-historia, podemos observar que si bien las estructuras se plantean de otra manera totalmente distinta. Las cuestiones de supervivencia e instinto siguen inamovibles.
Aun luchamos por sobrevir, aun tenemos que alimentarnos, cobijarnos del frió y protegernos de los desastres naturales.

La sociedad como grupo humano ha evolucionado; otros factores y situaciones complejizan mas aun el tema, hoy por hoy no es más:

el mas ágil, o el mas rápido, ni tampoco aquel que sepa manejar de mejor manera el arco y la flecha.

Hoy en día son otras las condiciones del juego; el poder interviene bajo nuevas formas en las relaciones sociales y de parentesco.

El poder manifestado de diversas maneras:
-poder político
-poder social (en sus diversas manifestaciones)
-poder económico

Este último ha adquirido un carácter protagónico en la sociedad actual.
Lógicamente hablar del poder político o de poder social nos llevaría a pensar que personas muy capaces pueden ejercer este poder y por lo tanto no es una condicionante peligrosa; Pero, el juego planteado por el sistema capitalista suele colocar a los sabios e inteligentes en un segundo plano casi siempre.
Como vemos los tiempos han cambiado, el valor del signo ha adquirido una gran predominancia en nuestra sociedad; si bien es cierto que existen muchas variables de carácter social y psicológico que podrían condicionar la manera en como hombres y mujeres entablan sus relaciones sociales o de parentesco, pero sabemos que el instinto siempre esta presente en nuestro actuar, mas aun si este instinto es el de supervivencia.

Ahora la pregunta es:

¿Y donde queda el amor dentro de todo esto?